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¿Cómo disfrutar el posparto? Consejos y Ritual de Cierre
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¿Cómo disfrutar el posparto? Consejos y Ritual de Cierre

María Clara Rodríguez nos comparte sus consejos para los primeros meses después de dar a luz: cómo cuidarnos por dentro y por fuera, cómo nuestro bienestar mejora el de nuestros bebés y cómo un buen ritual de cierre de la cuarentena puede ayudarnos a sentirnos completamente renovadas durante el posparto. ¡Léelo y compártelo con tus amigas en embarazo!

El posparto tiene muchas historias para contar. Es una etapa de sensibilidad extrema en la que debemos acoplarnos a un nuevo cuerpo, a nuevas prioridades y a un nuevo ritmo de vida, al tiempo que enfrentamos uno de los momentos más retadores y emocionantes de una mujer: llegar a casa con su recién nacido.

Nuestras emociones se encuentran exacerbadas por las hormonas. Es un coctel perfecto de locura al que se le debe sumar el cansancio extremo por la falta de sueño, agotamiento físico del día a día, trajín de la lactancia, del cambio de pañales, de sacar los gases de bebé, alzarlos, arrullarlos, y la angustia que genera conocer y entender a ese nuevo ser humano que depende de nosotras, y al que queremos darle lo mejor de nosotras.

No en vano a muchas se nos olvida nuestro autocuidado.  Es normal que esto ocurra pues seguimos hormonalmente desordenadas; hemos descansado poco y nuestro instinto de madres nos lleva a centrar toda nuestra atención en nuestro bebé. Sin embargo, es importante que intentemos en lo posible –y con apoyo de quienes tenemos cerca- no descuidar la recuperación integral pues, para nadie es un secreto que en la medida en que la madre esté bien, también lo estará el bebé y en general todo su entorno.

Aunque parezca una utopía equilibrar el cuidado de nuestro bebé con el nuestro, es algo que hoy -después de tres hijos- he ido aprendiendo. Hoy quiero compartirles el cómo.

CUIDADOS FÍSICOS

Nuestro cuerpo se transforma y aunque a veces es difícil reconocernos. Debemos agradecerle el tenernos en pie a pesar de la presión a la que se enfrenta. Por eso en esta primera etapa después de dar a luz, más que ocuparnos del cómo nos vemos, debemos centrar nuestros esfuerzos en cuidarnos y darle herramientas al cuerpo para que soporte las largas jornadas y trasnochadas. Lo anterior lo logramos escuchando a nuestro organismo: darle descanso cuando nos lo pida, regalarle buena alimentación cuando lo requiera.

Regálense el tiempo de acoplarse, en especial durante la cuarentena, ese periodo de tiempo en el que la nueva mamá sólo debe dedicarse a descansar al máximo, amamantar, a cuidarse a sí misma y a su bebé. Ese mínimo de 40 días es el tiempo en el que el cuerpo se reacomoda después del parto (los órganos se reacomodan, las emociones se estabilizan y el útero vuelve a su tamaño original y bota residuos). Para vivir esta cuarentena es importante que aceptemos toda la ayuda posible, que nos abstengamos de hacer ejercicio y de tener relaciones sexuales. Estos dos últimos normalmente puedes retomarse pasados esos 40 días y con autorización del médico.

CUIDADOS ALIMENTICIOS

Esta etapa exige mucho de nosotras. Nuestra alimentación debe proporcionarnos bastante energía, así que es fundamental:
Consumir alimentos ricos en hierro para evitar/combatir la anemia a causa de la sangre que hemos perdido en el parto (Es bueno consumir carnes, cereales integrales, hígado, lentejas, espinacas y frutos rojos).
Integrar alimentos que nos ayuden a cicatrizar (lácteos -a menos que su médico les diga lo contrario- huevos, carnes rojas, cereales y todo lo que contenga vitamina A, C y K).
Tomar bastante líquido para favorecer la lactancia (mínimo 3 litros de agua en el día).
Eviten cosas como picantes, condimentos en exceso y salsas pesadas. Hay que prestar especial atención a los lácteos y evitar comer embutidos, fritos y gaseosas, así como exceso de sal -que hará retener líquidos- y de dulce, pues puede darle ansiedad al bebé y hacernos ganar peso.

Yo he aprendido a complementar la buena alimentación con vitaminas y minerales (incluso continuar con las consumidas durante el embarazo).

CUIDADO EMOCIONAL

Este es tal vez el cuidado del que menos nos ocupamos y el más importante. He aprendido que debo honrar mis emociones y aceptar las fluctuaciones que se dan en este nivel, nunca cohibirlas y hablar de mis sentimientos. Hoy, con tres hijos por quienes velar, entiendo que de nada sirve verme bien por fuera, sí no estoy SANA Y FUERTE por dentro. Habrá días en que quieran llorar, salir corriendo, se sentirán frustradas o de repente y por nada las invadirá una dicha infinita, una felicidad inmensa y sentirán que pueden con todo.

Esos cambios extremos de sentimientos se deben al desorden hormonal que tenemos y es importante que siempre tengamos a alguien con quien hablar, a quien contarle nuestros sentimientos, ya sean positivos, extraños o confusos. Eso hará que evitemos estados de tristeza prolongados e incluso la temida depresión posparto, que puede darse por los cambios en los niveles hormonales, la falta de descanso, una dificultad en aceptar los cambios en nuestro cuerpo, la dificultad para manejar los cambios en las relaciones laborales y sociales, o por un cambio en nuestra rutina, falta de libertad y tiempo para nosotras mismas. El hablar con alguien de nuestros sentimientos es indispensable para detectar a tiempo una depresión posparto y tratarla.

Finalmente, quiero dejarles este mensaje:

La realidad del posparto es tan compleja o divertida como lo queramos ver o como la queramos vivir. Las invito a que veamos este momento como un periodo de tiempo único para dedicarnos a nosotras y nuestros hijos, un periodo de tiempo que nunca volverá y de seguro extrañaremos, una oportunidad extraordinaria para dedicarle tiempo de calidad a nuestros bebés y para reconocernos como esa nueva mujer y mamá que somos.

Cuiden de sí mismas y rodéense de una red de apoyo que les permita tomarse su tiempo cuando lo necesitan, descansar cuando el cuerpo lo pida y gritar cuando así lo sientan. En los momentos en que se sientan abrumadas: PAREN, pidan ayuda y respiren, corran y abracen a sus bebés pues ellos son la mejor medicina y la mejor prueba de que todo vale la pena. Mírenlos fijamente, bésenlos y repítanse las veces que sea necesario que el tiempo vuela y que cualquier sensación de frustración, miedo, cansancio, agotamiento o inseguridad producto de ese coctel hormonal del posparto, es TEMPORAL.

BONUS: Ritual de Cierre de Cuarentena.

Este acto de cierre marca el fin de un ciclo, porque los ciclos hay que «cerrarlos» correctamente para trascender. Cuando terminaron mis 40 días, realicé este lindo ritual que aprendí de una persona experta en estos temas. Adáptenlo a sus posibilidades y realícenlo no sólo cuando terminen su cuarentena sino cada vez que necesiten sacudirse y dedicarse tiempo a mí mismas.

Busca un momento en el día en que puedas tener absoluta tranquilidad y silencio
Tomate ese día como si fuera el primer día después de tu parto, es decir, no realices esfuerzos, quédate en cama de ser posible y alimentante muy bien. No recibas visitas y quédate en pijama, bata o cualquier cosa que te haga sentir cómoda y abrazada.
Tomate una aromática de ruda y canela para calentar tu cuerpo y en especial tu matriz.
Adecua el baño como un regalo para ti, prende velas y pon una música que te relaje
Prepara en una olla una mezcla de agua con 7 hierbas dulces (yo puse Menta, Rosa, Lavanda, Albahaca, Limonaria, Canela y Manzanilla) y 4 hierbas amargas (yo usé Eucalipto, Ruda, Mirra y Salvia)
En la ducha o tina báñate como de costumbre y exfolia todo tu cuerpo con sal marina. Lava con abundante agua
Deja caer el agua de hierbas sobre todo tu cuerpo y disfruta ese momento. Es un regalo para ti. El propósito es dar fin a un periodo difícil y alejar cualquier energía negativa que habite en tu organismo. Háblale a tu cuerpo de las cosas duras que has pasado, suelta toda esa recarga que tienes, deja ir todas las energías desagradables que pudieron acompañarte estos duros días (miedo, angustia, cansancio, tristeza, decepciones, rabias, lágrimas) y visualiza que sólo lo positivo se quedará ahora que arrancas desde cero, ahora que todo está en su lugar, ahora que tu organismo está limpio, renovado, cerrado y listo para un nuevo comienzo.
Deja a tu cuerpo secarse al aire libre.


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