Cómo desarrollar las habilidades sociales de los niños

Cómo desarrollar las habilidades sociales de los niños

La psicóloga Susana Vélez y Elisa Peláez, expertas en temas de cuidado de la primera infancia, traen al blog Baby Fresh  sus tips para desarrollar las habilidades sociales de los niños, un atributo esencial para la vida adulta.

Hace un tiempo conocimos la historia de Marco: un niño de 2 años, pequeño y delgado. Su madre, quien era muy protectora con él, decía que su personalidad era algo callada y menos espontánea que la su hermano mayor. Nos atrevemos a decir que sentía algo de temor sobre la entrada a la guardería del niño, porque creía que su hijo no sería capaz de hacer amigos. ¿Le pasa a alguna de ustedes?

Cada familia tiene una crianza particular. Los hijos empiezan a crecer y, como en todos los aspectos, tenemos expectativas sobre sus habilidades sociales. Queremos que sean los que saludan, se despiden, comparten, ceden el turno, saben resolver conflictos, etc. Sin embargo, en el día a día nos damos cuenta de que a ese hijo soñado todo eso le cuesta cantidades, incluso desatando pataletas. Y nuestras expectativas se reducen a una gran “vergüenza”.

Para acompañar a la mamá de Marco, lo primero fue decirle que “es imposible no aprender de los padres”. La primera infancia se caracteriza por el descubrimiento que su hijo hace de su propio mundo. Cerca de los 5 años empezará una conciencia más clara de que el otro existe y entonces su familia será el primer círculo de socialización y desarrollo de habilidades como la empatía, qué hacer cuando convivimos con otros, cómo identificamos intereses compartidos y nos divertimos.

Frases como “tienes que compartir”, “tienes que ceder el turno”, “no puedes pelear”, no les dan a nuestros hijos herramientas para reaccionar: estamos descalificando sus estrategias sociales y dándoles instrucciones que no les ayudan a entender la empatía con el otro.
Le dijimos a la mamá de Marco que usara ejemplos de su vida diaria para contarle cómo se viven diferentes situaciones:
-Marco, vamos a salir con los primos. ¿Te acuerdas de ellos? Son Juan y Ana. Juan habla mucho y a Ana le encanta el chocolate. Su casa queda al lado de un parque y ahí estaremos para comer pastel.
Yo sé que puedes estar algo cansado porque tuviste clase de natación entonces allí estaré pendiente para cuando quieras volver a casa.

Van algunas recomendaciones que podríamos darle a la mamá de Marco para que acompañe las primeras experiencias de socialización:

¿Qué crees que Marco piensa cuando dudas de su capacidad de hacer amigos? ¿cómo crees que esto influye en su día a día? Lo que les decimos a nuestros hijos, las palabras que elegimos para describirlos y cómo hablamos sobre lo que son, se convierten en ideas que van creando su identidad, con las que se presentan al mundo y se relacionan con él.

IDENTIFICAR LA TIMIDEZ
En el momento que identifiques que puede haber miedo o timidez al encontrarse con nuevos niños, primero valida lo que está sintiendo y nómbralo para que él pueda identificarlo: “Sé que a ellos no los conocíamos, es normal que no sepamos cómo empezar un juego, puede generar algo de frustración. Si quieres te acompaño o empiezo yo a jugar y tú me sigues, o también podemos quedarnos aquí mirando como juegan y cuando queramos vamos”.

IDENTIFICAR LA CONFIANZA EN OTROS
Debemos reconocer que como adultos también decimos: “el celular es de la esa señora no tuyo, así que no se presta”. Esta situación es muy  común y les enseñamos que compartir con otros depende de la confianza que sintamos en la relación. Puede ser que por eso tu hijo piensa dos veces si presta sus juguetes a las personas que apenas conoce. Los niños son capaces de crear vínculos con otros niños desde muy temprano, pero esos vínculos se deben fortalecer compartiendo momentos y actividades, cosas que debemos promover. Llamar amigo a otro no lo decide el adulto, sino el niño a medida que desarrolla confianza y amor.

JUGAR POR TURNOS
En casa podemos utilizar los juegos compartidos, para aprender a relacionarnos por turnos y respetar los tiempos de juego de los demás. “Qué tal si jugamos a que tú usas la pelota y luego me la entregas para yo usarla. Eso se llama jugar por turnos”. Hacerlo primero con sus seres queridos lo hará más fácil.

DAR EJEMPLO
Ser ejemplo, saludar, ser cortés, amable con todas las personas, es algo que él observa y luego interioriza para utilizarlo cuando esté preparado, porque sabe que en las relaciones de su madre y su padre eso se hacía y se veían felices. Y si existen situaciones difíciles donde los padres se arrepienten de sus reacciones, es importante admitirlo y hablar sobre otras alternativas para actuar.

COMENZAR EN CASA  
El amor por aprender a estar con los demás nace de la relación con los más cercanos, vincularnos de manera emocional asegura que los niños se abran a nuevos conocimientos y confíen en su autonomía para continuar la convivencia con otros.

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