Ansiedad por separación en tu bebé – Qué es y Cómo manejarla

Ansiedad por separación en tu bebé – Qué es y Cómo manejarla

La presentadora de TV y mamá experta, María Clara Rodríguez, nos explica qué es la ansiedad que hace que tu bebé llore cuando no estás junto a él. No te pierdas sus tips

A todas nos llega el temido momento de salir y dejar a nuestros bebés. Ya sea por necesidad o por gusto, esas primeras veces que salimos de casa sin ellos son difíciles pues, como buenas madres, creemos que nadie puede cuidarlos tan bien como nosotras. Aunque parte de nuestro corazón siempre se queda con ellos (así sea solo dejarlos media hora mientras salimos a comprar pañales), vamos entendiendo que la vida sigue y que esos espacios no sólo son necesarios, sino buenos tanto para nuestro bebé, como para nosotras.

Todo parece complicarse cuando esos espacios implican el llanto desesperado de nuestro bebé. A muchas nos ocurre que cuando nuestro bebé nos pierde de vista al salir a trabajar, a hacer una vuelta o a divertirnos un rato, se llena de angustia y pareciera que no tiene consuelo.

Pues bien, me ha sucedido y sé perfectamente qué se siente. Sé que esa angustia al verlos llorar cuando estamos a punto de partir nos llena de culpa. Por eso, hoy quiero darles un parte de tranquilidad contándoles que muchas pasamos por esa situación y que la única forma de encontrar una salida es estando informadas y sabiendo cómo reaccionar y cómo guiar a nuestro bebé.

Lo primero que nos preguntamos cuando pasamos por esta situación es: ¿por qué llora mi bebé cuando no me ve? La respuesta es la llamada ANSIEDAD POR SEPARACIÓN, que se refiere a esa angustia que presentan los niños cuando se separan de sus principales figuras de apego y de protección. Los adultos tenemos claro que volveremos por ellos, que nuestra ausencia es temporal, que solo saldremos a hacer unas compras, a alguna cita, que estarán en la guardería unas horas y luego les recogeremos. Pero ellos no lo saben. Sus dimensiones del tiempo y el espacio son bien diferentes a las nuestras. Ellos sólo saben vivir el aquí y ahora y les es complicado entender un ayer, o mañana, incluso, un ´más temprano´ o ´después´. Con el tiempo ellos comprenderán que la ausencia no es abandono, pero mientras están muy pequeños, y construyen dicha comprensión y dimensión del tiempo, su madre (o padre o principal cuidador) es su mundo, su todo. Su angustia ante la separación es tan real como cuando los adultos pensamos que perdimos a algo o a alguien para siempre.

La ansiedad por separación puede empezarse a presentar alrededor de los 9  meses. Y para entender un poco más el por qué sucede, también me ayudó a mucho acercarme al termino EXTEROGESTACIÓN, que se refiere, según algunas teorías, a los segundos 9 meses del bebé. Estas teorías afirman que después de los 9 meses en la panza, el bebé necesita otros 9 meses para terminar su desarrollo. Al no poder tenerlos dentro de la panza, lo hará en brazos y muy pegadito a sus mamá. Por esa razón muchos bebés comienzan a buscar cierta independencia solo hasta después de los 9 meses de nacidos, como gatear o pararse solitos y no estar tan pegados de su madre. Esta teoría sostiene que esos 9 meses de exterogestación (o gestación externa en brazos) traen beneficios para el desarrollo motor y emocional del bebé, que sólo tiene el 25 % de su cerebro desarrollado al momento de nacer. Cuando terminan esos segundos 9 meses, ocurren cambios en el bebé, como que se siente capaz de explorar sin estar “pegadito” a la mamá (gatear o desplazarse). También ocurre otra cosa importante que nos puede ayudar a descifrar por qué llora si no nos ve: el bebé entiende que es uno solo y no uno con su madre, que es un ser independiente. Entender esto puede causarle angustia.

Al tener esto claro podemos concluir que el apego es un proceso normal que tendrá que superar no sólo el bebé, sino nosotras como madres, pues no es para nada fácil verlos llorar ni tener que irnos a trabajar o a hacer una vuelta cuando sus ojitos nos miran diciéndonos "mamá no me abandones". Es importante tener en cuenta que esa ansiedad por separación y exterogestación son procesos que se pueden llegar a manifestar en padre y madre y que independientemente de quién lo sufra, este es un tema que se debe hablar y abordar en familia. Ahora, es momento de contarles un poco más de mi experiencia y de cómo he logrado manejar esa situación, más ahora que mis salidas sin Matilde no sólo son unos minutos o unas cuantas horas sino de una jornada laboral completa.



Tips para sobrellevar ansiedad por separación para los padres:


COMPRENSIÓN. Comprender que la angustia y el sufrimiento del niño es real, no es capricho.

ORGANIZA TUS PRIORIDADES. Tener claro el por qué debes dejar a tu bebé te dará la seguridad que necesitas para tomar la decisión. Ya sea por trabajo o placer, salir de la casa siempre debe tener un propósito.

CALIDAD Y NO CANTIDAD DE TIEMPO. No te culpes si debes dejarlo por muchas horas, compensa ese tiempo con momentos de calidad para tu bebé.

CUESTIÓN DE PAREJA. Involucra a papá o a quienes te ayudarán con su cuidado. Tener su compañía y sintonía será muy útil para ti y tu bebé pues no se trata de un proceso fácil de afrontar.

PREPARA EL ESPACIO. Asegúrate de que donde dejes a tu bebé sea un espacio seguro y apto para él. Esto te dará la tranquilidad de que nada peligroso le sucederá.

PREPÁRATE CON TIEMPO. Establece con tiempo quién cuidará a tu bebé, una persona que tenga tu entera confianza (papá, tía, abuelitos, niñera, jardín, etc). Familiariza al niño con el espacio y las personas alrededor antes de irte. Esto te tranquilizará y también a tu bebé. Una buena manera de hacerlo es asistiendo al jardín o al espacio de su cuidador juntos y que tu bebé te vea desenvolverte allí feliz.


Tips para sobrellevar la ansiedad por separación para el bebé:


AMOR SIN LÍMITES. Cuando te encuentres nuevamente con tu hijo, entrégale momentos de calidad, de contacto, de abrazos, de besos, de juego. Recuerda que se trata de calidad de tiempo y no de cantidad.

KIPPY. Es una manera útil de hacerle sentir tu presencia. Días antes de irte a trabajar, por ejemplo, duerme con el Kippy en tu cama. Este se impregnará de tu olor y el de tu pareja. Cuando te vayas, dáselo al bebé para que sienta su presencia.



SEGURIDAD. Se la debes transmitir tú. Recuerda que el bebé es un software emocional, si te ve llorar, sentirá más angustia. Sonríe, hazle sentir que está seguro.

GENERA UNA RUTINA PARA DESPEDIRTE. Esta debe ser alegre y puede incluir una canción, un momento único para los dos, que le ayude a asociar que te vas. Poco a poco se irá familiarizando con la rutina y con que regresarás.

HÁBLALE SIEMPRE. Los niños entienden todo, así que no caigas en el error de “desaparecer” sin despedirte ni sin una explicación pues puede generarle sensación de abandono.

VALIDA SUS SENTIMIENTOS. Cuando te despidas o en tu ritual explícale que entiendes por lo que está pasando. Valida su angustia, miedo, temor, pero siempre enfatiza en lo positivo, en que regresarás para que disfruten juntos.

CERO DRAMAS! Despídete con alegría. Se que a veces es duro pues a uno se le queda parte de su corazón, pero debes darle tranquilidad y eso lo logras con una sonrisa, un baile, un abrazo feliz y no con sentimientos de dolor.

Espero que estos tips te sean útiles y que, a pesar de que este proceso se trate de algo normal, no te lo tomes tan a la ligera pues del bueno manejo que le des, depende tu tranquilidad fuera de casa y la certeza de tu bebé de que volverás por él a darle todo el amor que tienes guardado. Recuerda que esa conducta de angustia y llanto desesperado es la conducta adaptativa y lógica de los bebés, y que nuestro deber como adultos acompañar dicha angustia desde la empatía y la comprensión. Lograrla depende del acompañamiento genuino y amoroso que le den mamá y papá, pues recuerda que superar cada paso o barrera del bebé será más fácil si todos a su alrededor están en la misma sintonía y todos le dan un parte de entendimiento y tranquilidad en cada proceso que atraviese.

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